Sentado uno frente al otro, ya no había vuelta atrás; lo que fue un casual encuentro en una caravana de coches el 3 de Mayo; se había convertido en una autentica cita, casi a ciegas, ya que desde nuestros sitios en esos momentos, no pude ni siquiera divisar si era una chica alta y menos aún, ¡sus formas!..

Allí con la cerveza recién servida por un camarero amable, - Cosa curiosa en esta ciudad… Nos preguntábamos mentalmente si todo esto tenía sentido; de aquí en adelante debemos empezar el “cuestionario” acerca de: ¿Quién eres?.. ¿Edad?... ¿Trabajo?... ¿Familia?... ¿Pareja, en caso que exista?... ¿Amigos?, etc. Esa misma lista de preguntas que se formula cada día, la gente al conocerse y más cuando se tiene un interés mutuo; me consolaba pensar que en muchas partes del mundo, alguien estaba en la misma situación.

Ella decidió acabar el momentáneo silencio y hacer lo que ni siquiera había pasado por mi mente.

- Me llamo Alice, ese es mi verdadero nombre y tu?...

– José, respondí apresuradamente.. Con una sonrisa en los labios.

- Estoy comprometida, dijo seca y duramente; así que no puedo prometer nada…

- El aire tomo otro color y densidad en mi mente; aquella chica, estaba frente a mí, en una cita y “estaba comprometida”… Trato de mantener mi semblante con aire de serenidad, de por si, no tengo ¿por qué? Preocuparme por cosas que realmente suceden a diario…

- Esta noche quiero divertirme, he quedado con una amiga, ella espera por mi en una disco cercana…

- ¡Pensé!... ¿Si yo iba a ser invitado a acompañarla?...- Contó acerca del hombre con quien mantenía una relación la cual no le llenaba a plenitud, expreso:

– Que hacía mucho tiempo que sexualmente era una relación muerta, debido a problemas de salud, por parte de él.. Ella al contrario lucía muy viva.

- Eso abre las posibilidades de convertirme en amante.

– ¡Pensé!..Decidimos irnos a encontrarnos con su amiga ella estaría casi a la vuelta del lugar donde nos encontrábamos.

¿Un poco extraño que la cita se convirtiera de pronto en tres personas?... Sentí una extraña curiosidad...