Barcelona. "Carol"
Sofía, tomo las escaleras mecánicas que le llevaría al primer nivel del “El Triangle”, así se llama al edificio con esa forma geométrica situada en el centro de Barcelona. Una vez allí, el calor agobiante retomaba su papel protagonista; -aunque daba la sensación de haber disminuido un poco-.
Tomo asiento en una de las sillas situadas en el Café Zürich, pidió un té frío, se puso cómoda colocando las bolsas sobre una de las sillas desocupadas; se dispuso a ver pasar a toda la gente que se mueve en esa esquina de la capital catalana.
Miro a su alrededor y un hombre con pinta de ejecutivo hacia escritos en su ordenador portátil; otra mujer muy cerca de él, se mostraba ansiosa, creo que esperaba a alguien que no terminaba de llegar.
El camarero un hombre pequeño, regordete, pero levemente educado trajo su bebida y puso la cuenta sobre la mesa, la cual se dispuso a pagar inmediatamente.
Pensó lo difícil que sería atender a tanta gente en medio de un lugar que no para de moverse y considero al pobre camarero.
Debía regresar pronto a casa, ya que un artículo sin culminar, debía estar listo para ser enviado a un periódico local en el que ella era columnista. El hombre ejecutivo estaba conectado a la red, y no poseía dispositivo alguno, por lo que una red WIFI estaba al alcance para dar el servicio, cosa que tendría en cuenta la próxima vez; así adelantaría trabajo sin estar en casa agobiada en casa.
Hacía mucho tiempo que no veía a sus amigos y compañeros de profesión, estaba preocupada porque Hernán Zin, así se llamaba su mejor amigo, había decido hacer un Blog de Guerra, que consistía en ir de viaje en África por diferentes países e ir retratando e informando acerca de las injustitas cometidas en esta zona del mundo. Cada día, le leía y dejaba un comentario, haciéndole saber que no estaba solo y contaba con el apoyo incondicional y moral de mucha gente.
En la mesa continua una chica rubia tomaba asiento, sonrió al verle, lo cual ella correspondió, volvieron a cruzar miradas a lo que Sofía, respondió con un cordial
- ¡Hola!
- Hola, respondió la chica la cual no tardo en presentarse.
- Me llamo Carol.
Ella pudo notar que su acento español era perfecto con un toque ingles.
Sofía hablo acerca del calor y la humedad que se vivía en estos días en la ciudad, a lo que Carol, asintió con su cabeza.
- ¿Eres nueva en Barcelona o solo de paso?.. Pronuncio Sofía.
- Estoy aquí para realizar algunos estudios en Antropología, referente a las ocupaciones y destierros hechos en tierras Palestinas.
- Uff, ¡Que bien! dijo Sofía.
La conversación tomo otro matiz, lleno de temas interesantes, Sofía hablo de su experiencia como periodista de ciudad, sonaba algo frívola, comparado a los desarrollados por su interlocutor.
Sofía, hizo referencia a la terrible situación que vivían los palestinos, sometidos a una completa sumisión judía. No poseer servicios básicos o de manera interrumpida, al igual que los comentarios de contaminación del agua suministrada a ese país, con el fin de causarle daños en su fertilidad, entre otras cosas.
Carol era originaria de Washington, si del “bendito” United States, país que no gozaba de mucha simpatía en el mundo. Sofía reflexiono en su mente momentáneamente y se dijo a si misma que esta chica humilde e inteligente no tenía nada de semejanza al presidente de su país.

Juliana dijo
Hola Antonio!
Jajajaja... Gracias por tu pasada por Ciberescrituras y e alegra mucho que te haya gustado lo que escribi. Iba a citar solamente el artículo pero de repente arranqué a escribir .... Las motivaciones son muchas pero yo tambien celebro este espacio....
Uffff.... me quedé con la imagen de escribir al lado del mar con la laptop.... Sobre eso del Wifi tambien escribiré. Por acá en Caracas, por el contrario, este sábado comienza lluviosoy yo, intuyo una gripe en mi garganta... que espero que no progrese...
Saludos y felíz fin de semana!
Nota: me cae bien Sofía... vamos a ver cómo la llevas... ;-)
15 Julio 2006 | 02:14 PM