Barcelona. "Carol y Sofía"
Habían transcurrido tres horas desde que Carol se había sentado en la misma mesa de Sofía –las horas pasan sin notarlo, cuando se esta a gusto- Pensó Sofía, debía despedirse de aquella encantadora chica norteamericana.
La tarde del viernes se tornaba totalmente agitada en la ciudad, Sofía tuvo una idea repentina, de invitar a Carol a salir en la noche de marcha, esta vivía muy cerca de ella, había encontrado un pequeño piso en el Gótico, así que solo le separaban unas cuantas esquinas, donde La Rambla hacía una especie de línea de frontera.
- Fue un placer conocerte Carol, si te apetece podemos quedar esta noche para “ir de copas” a algún bar cercano, ¿Te parece?
- Por supuesto, respondió rápidamente Carol, dime la hora
- A las 22 horas en la Plaza Real, ¿Te va bien?
- ¡Ok! Sofía, estaré allí.
Sofía cruzo la calle al igual que mucha gente. El viento soplaba desde el mediterráneo, haciendo una especie de columna de aire que envolvía toda La Rambla.
Mientras bajaba unas cuantas calles que le separaban de su hogar, pensaba en la gente que había visto durante años, aquella famosa calle catalana; ahora se debatía en guardar su abolengo y aliarse sutilmente al nuevo diseño de algunos locales.
Recordó la conversación con Carol y parecía increíble el relato acerca de su hermana Raquel, murió tratando de parar una escavadora en Gaza, tan solo tenía 23 años. Asombrosamente valiente, ahora solo era un recuerdo en la memoria de mucha gente.
-¡Irónico!, -Puede ser- Cuando luchas por tu causa, ¿Qué importa lo demás?– Poca gente en el mundo puede tener esa satisfación...
Abrió la puerta de su finca y tomo el ascensor, eran ya las 19 horas y el calor era huésped en su pequeño piso, - Escribir en un Starbucks hubiese sido buena idea, sin humos y mucho aire acondicionado- Una risa se dibujo en su cara.
Su pequeño articulo acerca de la vida de los jóvenes en Barcelona, debía contener todos los ingredientes que definieran lo que significa vivir “Condalmente”, así se titularía “Jóvenes Condales”. Encendió su pequeña cadena de sonido, un CD de Dido, ¡Si! ella es quien le acompaña siempre, desde que vive en Barcelona.

Trini dijo
Una vez más: mi respeto y admiración. Transmites de una forma excepcional, enlazas unos post con otros de forma sencilla y totalmente natural..y despiertas el gusanillo de mi curiosidad en saber como se desenvuelve esta magnífica historia.
Cuando paseo por los lugares que describes de forma tan sensacional…a veces no puedo evitar sentirme un poco Sofía…y me recreo en la historia…y una sonrisa asoma en mi rostro.
Felicidades por tus historias, por la forma de plasmarlas y por tu magnífica sensibilidad que reflejas en todos tus post.
La vicepresidenta de tu club de fans (y porque no llegué a tiempo de ser la presidenta…que si no….;))
5 Agosto 2006 | 04:00 PM