Barcelona. "Ménage à Trois con Mozart"
- ¡Nunca os había visto por aquí!, estáis de paso o ¿Viven en Barna?
Las dos le miraban con cierto asombro, a la vez mantenían una sonrisa en sus labios.
- ¡Si!, Carol rompió el silencio de ambas, yo soy de Washington y mi amiga Sofía es de aquí.
- Si, repitió Sofía, soy Vasca, hace ya un tiempo que vivo aquí en Barcelona
- Ya me decía yo, nunca os había visto antes, <<¿Puedo sentarme aquí con vosotras?>>
- Por supuesto, dijo Carol con una sonrisa.
Las bebidas ya empezaban a causar su efecto y ambas estaban más relajadas, disfrutando de la refrescante noche, el espacio abierto del local y la variedad de personas, les producían una especie de “buen rollo”.
- ¿Puedo deciros algo?... He estado pensando todo el día, que si Mozart, si Amadeus, ¡el mismo! Él que todos conocemos, -si su padre no le hubiese machacado tanto-, su vida no hubiese terminado de aquella manera, al menos su padecimiento de fiebre reumática, no le hubiera destruido como sucedió. -¡ERA UN PUTO GENIO!- Estoy seguro de ello.
Ambas le miraban algo extrañadas, pero le seguían sus palabras sin interrumpirle. Carol parecía mucho más interesada, a lo mejor por su profesión de antropóloga y por lo visto el ser humano y su esencia eran objetivo constante.
Sofía a cambio, observaba que Mateo era una pequeña victima de los acontecimientos.
- He estudiado música de cámara en Edimburgo, como mi padre quería, ahora con algo de suerte podré ser parte de la orquesta del Liceu, ¡Si! -es esto lo que deseo-
- Muy bien Mateo, dijo Carol, así es que como se logran las cosas, la determinación que poseas te lleva a cualquier sitio
- Cada fin de semana estoy aquí, hasta me han colocado un “nick” por mi forma de ser, dicen que les recuerdo a Renton el famoso personaje de la novela de Irvine Welsh, -¡serán cabr...!-
La noche transcurrió sin por menores, los tres charlaron a gusto de sus deseos y metas, de la forma como “pasarla bien” en la ciudad, aunque esto solo fuera una quimera.
Sofía con sus 25 años y Carol con solo 26, tenían esa sensación –extraña- que invade a las chicas cuando se acercan los 30, una especie de –Síndrome Bridget Jones- Aunque, no todas esperan lo mismo de la vida. -¡Es mi opinión!-.
Tan solo se trataba de tres chavales, hablando de la vida…

Ana dijo
jajajaj quiero más!!!.... Ya contaré la curiosa historia similar que me ocurrió el otro día en la gasolinera cuando esperaba la cola para limpiar mi coche, (el domingo fui a limpiar el de mi madre). Pero es algo similar, mi hermana, yo, una moto y su imponente dueño... ;-)
Joooo tanto este capitulo como el de ayer, te piden más, quiero más... Me parece que voy a esperar a que haya un par de capítulos mas, y me lo leo todo desde el comienzo... :-D
Me gusta mucho Antonio, mucha gracias!!!
7 Agosto 2006 | 02:32 PM