Barcelona. "Luka y Sofía"
"Uno no es tan solo un solitario número es: Una persona, un amigo, un amor”…. One...
Al salir de la estación del metro, se encontraron con unas pequeñas gotas de agua que empezaba a mojar todo lo que estuviese a su alcance. Sofía dirigía el camino hacia su casa, cruzaron en medio de coches la estrecha calle.
Luka le tomo por su brazo y le pidió que fueran primero allí mismo cerca de buscar algunos objetos personales.
- ¿Se trata de tus cosas? Dijo Sofía mirándole
- Sí, si quieres voy sola y ya regreso
- No, yo te acompaño
- Vale, ¡Vamos!
Esta vez Luka era quien dirigía a Sofía hacia “La Boqueria”, es un mercado algo grande en medio de La Rambla, donde puedes encontrar de todo, incluso muchos amigos.
Luka y Sofía se dirigieron al final del mismo, allí en una venta de caramelos y frutas confitadas, una chica pequeña de estatura y con acento colombiano, sonrió al ver a Luka, esta le devolvió una blanca sonrisa.

- Hola Luka, vienes por tus cosas
- Si, por favor, puedes dármelas
- Claro, no faltaba más, agrego la chica
- Ella es Sofía, una buena amiga
- Mucho gusto, me llamo María. –luka es una buena amiga- agrego entrecortada
Posteriormente la María pidió a Luka que le vería en otro momento, su jefe estaba al llegar y ella se metería en problemas; ambas se despidieron de la cordial chica.
Luka emprendió el regreso a la salida, mientras que Sofía volvía la mirada para ver como María empezaba su día de trabajo.
Luka rompió el breve momento, -María es una buena amiga, una vez había perdido todo, es decir me habían robado la maleta, así que ella me ofreció guardar mis cosas a escondidas –decía que eran suyas-
-¡Vaya! Dijo Sofía, al menos has tenido una ayuda.
- Si, Sofía no todo ha ido tan mal, como a otras chicas que conozco
La lluvia se apoderaba de la ciudad, ambas corrieron hacia la calle l´Hospital 64, en la puerta, Sofía extrajo sus llaves y subieron a su piso.
-Ponte cómoda Luka, yo necesito darme una ducha caliente

Luka estaba parada en la puerta sin dar paso, Sofía le pidió que se pusiera cómoda. Se quito los zapatos y puso sus coloridos pies en el parquet amarillo claro que llenaba todo el suelo del pequeño piso.
Sofía fue directo a la ducha, sin antes encender la radio, una vez en el baño, se desnudo y adentro en la ducha, pensaba en todo lo que había vivido la noche anterior y sus días de soledad, sonreía al recordar las locuras que hacía frente al espejo para llenar su soledad. El agua caía sobre su cabellera deslizándose por todo su cuerpo.

Marilia dijo
Gracias por tu visita.
Intentaré ponerme al día con tu página; son muy famosas tus historias por la coctelera... *;)
Yo soy compañera, enfermera (pero de primaria); seguro que tus cuentos me entretienen en estas largas guardias de 48 horas... Ya me queda menos!!
Un saludo
13 Agosto 2006 | 10:10 PM