Barcelona. "Supertramp, Tres Amigas y Alguien Más"
Termino su trabajo, salió casi corriendo sin despedirse de su oficina, debía ir al parking a buscar el coche e ir al hospital –habían pasado algunas horas- Prefirió no llamar por teléfono sino que lo hicieran desde allí en caso de alguna anormalidad.
Encendió el coche, se puso sus gafas negras y el Mp3 comenzó a sonar. Supertramp y su vieja Canción Lógica llenada todos los espacios del coche, Romano era el típico hombre que nunca baja las lunas para que el aire de la ciudad inunde sus pulmones, esto le permitía estar en una pequeña burbuja llena de sonidos, -un pequeño mundo-
En su memoria los recuerdos de la niñez con su hermano, las tardes mirando la TV, soñando con las venturas en manga, con ser héroes de sus propias aventuras. Le pusieron nostálgico. Ya estaba cerca del hospital, busco sitio para su coche y se dispuso a estacionar.
Carol caminaba apresurada por las calles del Raval, no pudo disfrutar tranquilamente en el museo, pensando en lo sucedido.
Una vez allí, Sofía abrió la puerta, ella le saludo afectivamente y ambas de dieron un breve abrazo, era una especie de apoyo. Carol, pudo ver una chica de color sentada en el comedor de Sofía, ambas estaban comiendo algo de pan, mermelada, queso y otras cosas, que no tienen importancia.
- Esta es Luka, anoche me ayudo a llevar a Mateo al hospital
- Mucho gusto, dijo Carol alargando su mano acompañada de una sonrisa
- Tenemos que estar listas e ir a verle –dijo Sofía-
- ¡Si! estaré lista en un instante repuso la morena chica
Sofía peinaba su cabello, mientras contaba con detalles, cómo habían pasado las cosas y qué de debieron. Carol solo oía atentamente, le comento ligeramente de Luka, ambas sintieron cierta pena por su nueva amiga.
Romano una vez en el hospital, hablo con el médico de guardia, quien explico el estado de su hermano, había tenido una pequeña recaída en la mañana; -algo relacionado con su respiración- Pregunto, si era algo importante, el médico explico que no debía repetirse una vez más porque su cerebro podía verse afectado por la ausencia de oxigeno –cosa que preocupo a Romano-
- ¿Puedo saber las razones que llevan a su hermano a este comportamiento?, él necesitará una terapia de apoyo al salir de todo esto
- Son muchas Doctor, ¡muchas! Nuestra madre acaba de morir, -bueno- tiene dos años y para él era una persona muy importante, no quiero decir que para mi no lo fuera, pero Mateo tenía lazos muy fuertes con ella, era su apoyo
- Lo entiendo perfectamente, ¿Algo más?
- Su pareja en Edimburgo, cuando él viajo para el funeral de nuestra madre, le abandono, mudándose sin dar señales hasta el día de hoy, a su regreso Mateo se encontró totalmente desolado por lo que decidió regresar a Barcelona
- Vaya golpe, entiendo son muchas cosas juntas
- ¿Actualmente solo te tiene a ti?
- ¡Sí!, bueno… Mi padre, pero es mejor que él no se entere de esto, porque le machacaría más y creo que no sea bueno para él
- Cierto, muy cierto, ¡Lo siento mucho!
- Gracias, por todo Doctor
Las tres chicas salían del metro y caminaban directamente al hospital, Sofía y Luka conocían perfectamente dónde debían ir, así que una vez allí encontraron a Romano, lucía abatido y cansado, le saludaron, preguntaron por la salud de Mateo, él les explico como iba todo, ellas tomaron asiento junto a él y se quedaron en silencio a su lado.
El móvil de Romano comenzó a vibrar, miro algo extrañado el número y se dispuso a contestar
- Hola Romano, soy Peter sabes cómo puedo comunicarme con Mateo, he llamado a vuestra casa y tu padre me ha dado tu número
No sabía que contestar, se trataba del chico que había causado tanto dolor a su hermano –vaya si es oportuno, aparecer en este momento-.

Agustín dijo
Buenas Antonio...
tu historia engancha. Te dije que seguiría leyendo y aquí me tienes.
Miguel Ángel (de www.lacoctelera.com/lizaranzu) ha visto su blog este fin de semana y echó un vistazo al tuyo al ver tus comentarios en el suyo pero no te escribió nada (él es así). Me lo comentó y me dijo: - ese tío escribe bien.
No sé por qué pero Romano no me da muy buena espina... y eso que no ha hecho nada malo. Estamos deseando de ver por donde nos sale Peter.
Venga, un saludo y a seguir bien.
15 Agosto 2006 | 05:55 PM