El camino a casa transcurrió sin problemas; se dirigieron algunas palabras. Aquella explosión de sentimientos había tomado cierta calma –a lo mejor debida al contagio del tumulto-. Flora habló de lo curioso de sus nombres; esto, hacía que la casualidad fuera mucho más que eso.
- Flora y Mario, suena muy bien –dijo ella- Como los personajes de Tosca.
Mario volvió su cara con asombro -no se había percatado de ello-. Siendo un fervoroso apasionado de la música clásica y ópera.
- Es cierto. –dijo Mario con una gran sonrisa en sus labios-.
- Pero nuestra historia es diferente, no tendrá un final fatal –Flora le miró fijamente a los ojos-
La pequeña casa típica alemana; se encontraba al borde de la carretera, muy cercana a un bosque, lleno de pinos. Cerca de otras del mismo estilo, formaban una pequeña vecindad. Su casa estaba pintada de azul claro con blanco; era el color que le habían mantenido toda la vida, sin cambio alguno.
Mario estacionó su wolkswagen, hacia juego con su casa. Ambos se dispusieron a salir rápidamente del coche. Flora se estiró un poco, un bostezo salió de su boca, que apresuro a tapar con su mano izquierda.
- Ven Flora entremos a casa, hace frío aquí afuera
Ella le tomo del brazo y se apresuró a entrar. Un pequeño salón color amarillo claro, les recibió, había unos muebles de madera algo antiguos, elegantes y de buen estilo a pesar de lo viejo que lucían. Una gran biblioteca llenaba una pared entera que contenía una cantidad de escritores clásicos con sus obras más selectas. En la parte derecha de la misma, textos de medicina, que Mario había usado durante su carrera.
- Es una hermosa casa... –dijo Flora-
- Es acogedora, me agrada estar aquí, es un pequeño regalo de mis padres. Respondió él
Ambos no esperaron más y se dedicaron a la labor de repartir besos por doquier, se apresuraron a despojarse de sus ropas.
Mario, beso cada parte de su cuerpo –creo que ni su sombra pudo salir ilesa- Ella permitió que él descargará una especie de furia en su cuerpo, su boca no dejaba de gemir a cada caricia y mordizco.
Él, parecía un diestro amante, especializado en caricias,lamidas y mordeduras. Poco a poco se consumieron siendo uno solo; llegando a su máximo apogeo. Quedando ambos exhaustos, sobre un sofá beige cubierto con mantas a cuadros.
Hasta la gran biblioteca había tenido lo suyo, cuando Mario, levantó a Flora y la recostó contra ella, varios libros cayeron debido al vaivén.
Dormitaron unos minutos sin saber nada el uno del otro.

6 oct 2006 | 06:19 PM
Que magnifica descripción de ese encuentro tan apasionado entre Flora y Mario.
Esperemos que tengan razón que ellos no acaben en un final fatal…ya les tengo cierto cariño.
Me encanta la descripción de la casa, especialmente de la biblioteca. Realmente debe ser acogedora.
Un saludo Antonio
6 oct 2006 | 06:31 PM
Querida Trini; me alegra que te haya gustado; debido a la llegada de -mensajes tipo basura- No se pueden escribir ciertas palabras, esto corta la inspiración, es por esto que el post quedo de esta manera.
Saludos
6 oct 2006 | 06:43 PM
La verdad es que te quedó sublime…lo dices todo sin decir nada
6 oct 2006 | 06:58 PM
Gracias de nuevo... Sé que eres una de mis fieles lectoras y conoces muy bien mis historias.
Saludos Trini
6 oct 2006 | 07:34 PM
Un auténtico encuentro pasional. Me ha gustado mucho...está cargado de sensualidad y erotismo.
Un saludo Antonio.
6 oct 2006 | 09:04 PM
que corto se me hizo el post!
ahora que flora dice "Pero nuestra historia es diferente, no tendrá un final fatal" creo que va terminar mal ...
espero equivocarme
saludos ;)
7 oct 2006 | 12:47 AM
Hola tus historias son fabulosas, la forma que escribes me transporta directamente al lugar, parece que estoy viendo una pelicula, me encantan tus relatos....cuidate mucho, te mando un abrazo un gracias por todo...nunca dejes de sonreir.
7 oct 2006 | 12:54 AM
Apreciado Antonio.
Sigo siendo un fan tuyo, y para que veas que no sólo son palabras, he reforzado la dirección de tu blog en el mio, junto a direcciones amigas.
De nuevo te agradezco mi nombre en tus contactos
Un abrazote
7 oct 2006 | 04:37 AM
Espero ansioso el desenlace...
7 oct 2006 | 08:05 PM
Flora y Mario... Espero que a Flora no le dé por precipitarse, y no lo digo en tiempo, sino en altura. Me gusta mucho Tosca.
Muy bonito el relato del encuentro entre ambos. Lástima que hoy día siga existiendo la censura; la verdadera lástima es que en estos días no viene de un dictador, sino de nosotros mismos, de los que nos rodean.
Por fin conseguimos leernos! Espero que mi página no te dé ya más problemas para leerla. Ahora me toca actualizar para que tengas algo que leer *;P
Saludos y gracias por todas tus visitas.
8 oct 2006 | 12:28 AM
Hola Antonio:
Ya veo de qué se trataba aquello de las palabras... Me gusta mucho como manejas las atmósferas y una de las cosas más difíciles de hacer que es construir los personajes es algo que logras con mucha suavidad... Pero siempre está el suspenso allí... Lo trágico tiene una presencia y la verdad es que no sé cómo lo vas a resolver aún pero puedo imaginar.
Un gran abrazo desde las calles de Buenos Aires levantaré una copa en tu honor.Es una gran ciudad como para una de tus historias, créeme.
8 oct 2006 | 01:54 AM
Hola Amigos:
Me alegra leer vuestros comentarios, costo un poco poder lograr la escena sin muchas palabras.
Saludos a todos.
8 oct 2006 | 06:24 AM
Me imagino los libros cayendo, los besos rodando, los gemidos inundando el silencio y la luna vigilando mientras la casa ardía de pasión....sigo atenta a la historia ;-)
Un abrazo
8 oct 2006 | 02:47 PM
Antonio, has descrito ese momento mágico con tanta realidad que me parece haberlo vivido, esta historia te está saliendo redonda.
Felicidades por ella y por las ilustraciones.
9 oct 2006 | 12:53 PM
Muy bien contado el encuentro... Me encanta... Llevo años queriendo escribir un escena de este tipo, pero me cuesta mucho, siempre me acaban quedando sosas, insulsas y cursis... Sin embargo esta escena es muy buena..., es sensual, excitante, apasionada y con buen gusto........
Qué ocurrirá ahora?.....
Un besito!
10 oct 2006 | 12:36 AM
Que maravilla Antonio !!
A mí también se me ha hecho corto...pero sé muy bién que lo hiciste con la medida justa, ni más, ni menos.
Lo de su sombra me ha parecido precioso...insisto en que tu capacidad para envolver en romanticismo todas tus historias es irresistible...en este caso además lleno de fuerte pasión.
Un gran fragmento del relato.
Un abrazo.
15 oct 2006 | 12:37 PM
Querido Antonio,
No se cómo me las arreglo pero siempre acabo leyendo tus relatos casi de una tirada... me gustaría poder disponer siempre de tiempo para dedicar a tus historias, pero eso solo ocurre, desgraciadamente, de vez en cuando.
Al igual que al resto, me ha encantado esta escena, has conseguido que sea tangible y cercana.
Me quedo con la frase:
Mario, beso cada parte de su cuerpo –creo que ni su sombra pudo salir ilesa
Me ha encantado.
Saludos escritor.
13 nov 2006 | 05:00 PM
Antonio, me has transportado al día aquel, en donde fuimos la primera vez (mi amigo y yo). Con la diferencia de que no hicimos nada, solo los besos y las caricias a más no poder.