París II... "El Viaje"
El interior del tren estaba tibio, pocos pasajeros lo embarcaron –me agrada cuando esto sucede- de esta manera el viaje suele ser más cómodo y relajado. Extraje del interior de mi mochila un reproductor de Mp3; quería estrenar un disco que había hecho con una gran cantidad de “Arias” -tengo cierto placer por los viajes-. Por un momento me detuve a pensar, no se trataba de algo lúdico; asistía a un funeral –y estos no son nada placenteros- aún así prefería no pensar en ello, hasta llegado el momento.
No veía a mi tío Claude desde que tenía unos 22 años, cuando me gradué en la Real Academia de Canto de París, él asistió a ver la graduación de su sobrino, el cual prometía ser un tenor prometedor para la música francesa; junto con mis padres, esperaron por mi hasta el final de la ceremonia para abrazarme y colmarme de felicitaciones. Esa noche fu inolvidable, fuimos a Montmartre a cenar en un viejo restaurante que ofrecía una buena comida francesa con vistas a la ciudad. Luego de varias copas decidí reunirme con amigos e ir a una disco de moda. Mis padres prefirieron volver a casa –en aquel tiempo vivíamos en París- solo hasta que regresé a casa, pude saber de la tragedia; había tenido un accidente de tránsito en el Túnel Pont dAlma; si el mismo lugar donde Lady Di, perdería su vida en 1997. Era el otoño del año 89 cuando esto sucedió cambiando mi vida por completo; es un peligroso lugar este túnel; evito pasar por allí cuando estoy en París –son muchos los recuerdos que vienen a mi memoria- de los que prefiero no hablar. Luego de esto decidí vender el pequeño piso y mudarme a Normandía; esta pequeña ciudad no me ofreció muchas expectativas en la música y poco a poco el tiempo transcurrió sin apenas notarlo y mi mejor momento había pasado, convirtiéndome en un fracasado tenor francés.
Es casi ilógico que deba volver a ver a mi tío en un funeral –esta vez el suyo- me siento ligeramente culpable de no haber continuado una relación familiar estrecha con él; porque le culpaba de cierta manera, por incitar a mi padre a beber más de la cuenta en aquella noche.
Mi mente divagaba entre los recuerdos y mis ojos puestos en la pantalla del tren, donde anunciaban las paradas y la temperatura exterior –era de 5º C-. Sucede lo mismo siempre que hago un viaje, me absorto en mis pensamientos, comienzo a recrear recuerdos y escenas que se unen a un sin fin de palabras, como si se tratase de una pequeña y simple historia.
Una anciana sentada a unos cuantos metros, ojeaba un periódico donde podía leer claramente la noticia en forma de titulo: “La Muerte de Diana fue un Accidente” –ni se lo creen ellos mismos- no entiendo por qué en el mundo, nos hacen creer solo lo que los grandes desean que sepamos; de esta manera se tranquiliza la conciencia de muchos y se hace ver que vivimos en un mundo seguro en el que nada puede suceder –mira si es una mentira- ¡Ya solo eso lo es!
Volví la mirada hacia la ventana; a través del cristal donde las montañas marcan el camino al igual que los árboles, algunas granjas y casas aisladas en las que no parece vivir nadie.
Habían transcurrido algunas horas y pronto estaría en Gare d'Austerlitz; la sola idea de estar de nuevo allí producía en mi cierto escozor incomodo en todo el cuerpo –no existe nada tan malo, como no enfrentar tus miedos- si, de esto se trata, me dije a mi mismo, no debía tener estos sentimientos a mi edad. Así que decidí buscar un libro en mi mochila y disfrutar de sus líneas un poco, abrí sus hojas y comencé a leer a Dante y su Divina Comedia -pronto llegaría a París- lo sabía y el temor continuaba jugándome una mala pasada. A veces la vida es como una noria...
París: I

mafaldas dijo
Me está gustando la historia, sobre todo el nombre del personaje: Jean Valjean. Al leerlo en el capítulo anterior me ha surgido la siguiente curiosidad, ¿mera casualidad -cosa que dudo- o pequeña reminiscencia a Los Miserables? Por otro lado, Dante y su Divina comedia; buenas referencias literarias, me pregunto si habrá más. Ya sabes, pasión por los libros.
Musus.
17 Diciembre 2006 | 05:44 PM