París VII... "El Baúl"
La luz de la pequeña lámpara quedo opacada por la de ambos candelabros. Todo era aún más claro –parecía una luz cargada de cierta energía sobrenatural- pequeños armarios, llenos de volúmenes de enciclopedias y viejos libros deliberadamente ordenados, emergían de la oscuridad antes reinante. Hasta una vieja vitrola de madera y brazo de bronce sobre una pequeña mesita cerca de la que sostenía los candeleros. Tenía puesto un disco de Henri Salvador puse sobre el acetato la aguja y la música lleno el ambiente con su suave volumen.
Creo que se trataba de un pequeño rincón donde mi tío Claude pasaba sus horas de ocio, relajado en la pequeña tumbona cerca del baúl –lo había casi olvidado por un momento- volví a mi tarea de escudriñar el interior; la carta había quedado encima de la caja de los folios. Esta vez no rompí el sello de manera apresurada, la música y la calidez del ambiente, rodeado de tantos libros me sumergieron en una especie de paz interior sin igual. Me senté en el suelo, recostado a una pequeña columna de hierro, seguro que este lugar había sido un depósito de cereales o algo por el estilo. Una vez roto el sello, abrí el papel perfectamente doblado; allí a la luz de las velas, pude leer lo siguiente:
Querido Jean Valjean:
Me harás muy feliz en el más allá si tienes esta carta entre tus manos y todo hasta el momento ha salido tal y como pensé que sucedería. Hemos estado separados mucho tiempo, aún siendo los únicos supervivientes de nuestro apellido; tú al igual que yo, hemos decidido en cierta manera no tener un hijo; nos ha bastado con nuestra soledad llena de cosas interesantes.Quiero reiterar mi cariño hacia ti, siempre quise cuidarte. Tu bien amado padre me encomendó esta tarea, la cual no pude cumplir a cabalidad debido a la soledad que embargó tu corazón con la perdida de ellos. Solo queda una cosa, cuando seas viejo al igual que yo y presientas que tus días llegan a tu final; entenderás muy bien el significado de mis palabras. Lamento no haber estado contigo apoyando tu prometedora carrera que no llego a ser lo que todos esperábamos, pero no debido a la falta de talento, sino a las fuerzas que se necesitan para conseguir los objetivos.
No escribo para reprochar nada, al contrario pedirte perdón por el mal que pude causarte en algún momento, al no estar a tu lado. Tu padre dejo una carta como esta para mí; me fue entregada a los días de morir, por un servicio bancario, donde yacía con parte de los escritos que debí continuar después de su muerte, la carta esta en el fondo del baúl, justo debajo de las páginas escritas.
Jean Valjean, debes terminar la historia, tendrás que leer desde el inicio y empaparte en ella, llenar tus sentidos y poco a poco darle fin al sueño de tu abuelo; quien quiso que este libro fuera creado por cuatro generaciones de Valjean; solo podrán ser tres. Sé que no eres escritor, pero al igual que yo, no lo supe hasta que tuve que hacerlo; sé también que eres un apasionado lector y esto te ayudará a conseguirlo. Como no existe otro más de nuestro linaje; he preparado todo y he allí de mis amistades y esta pequeña librería que te dará la oportunidad de publicarlo como es debido. Todo esta perfectamente en armonía a pesar de haber sido escrito por tres hombres diferentes, todos ellos en nuestro amado París.
Lego todo a ti amado sobrino; nunca tuve culpa por aquel fatídico accidente; tu padre estaba feliz al igual que tu madre y creo que fue la fatal mezcla de vino y Absenta a la que me opuse, pero ya sabes que tu padre era algo terco y no existía nadie que se interpusiera a una decisión de las suyas; creo que este fue el motivo de lo acaecido.
Te quiero mucho, nunca antes había tenido oportunidad de decírtelo y a veces solo nos queda las letras para expresar lo que siento desde hace mucho tiempo.
Por Siempre, tu tío:
Claude Valjean.
Una tristeza embargo mi corazón, me quedé allí en el suelo con los ojos llenos de lágrimas, la música había dejado de sonar.


nimrod dijo
Feliz navidad y un muy prospero año nuevo a ti también Antonio. Que se conserve tu maravillosa escritura y tus ganas.
Un abrazo muy grande,
nimrod.
26 Diciembre 2006 | 04:50 PM