Entre risas e ironías el tiempo fue pasando. Todos los villanos Lindorf, Cooppelius, Miracle, Dapertutto, una vez más lograron humillar y robar el amor a Hoffman. Isabel lo lamentó junto con el joven Dimitri –así se nombra el escritor- durante el intermezzo debatieron entre Ouzo si la obra podía ser representada de mejor manera. Ella no muy experta en el área, elucubró acerca de otras que había visto en el Liceu en Barcelona. Él, le discutía acerca del recinto dónde esta era representada. Ambos al igual que el final de la obra parecían encontrarse en medio de una taberna medieval, bebiendo y entonando en parte junto con los presentes algunos cánticos de la misma.
-Deseo ver esta última parte. Dijo Isabel con cierto aire interesante
-¿A qué se debe este gusto por el final? Preguntó el jovenzuelo
-Es cuando la cortesana Giutella, si mal no recuerdo, canta la Barcarola en Venecia
-¡Interesante! Apuntó él rápidamente –Esta noche habrá una fiesta muy exclusiva con los artistas y me gustaría que fueras mi cortesana
Ella, rió a carcajada limpia –estaba algo ebria- e imagino convertirse en una diosa del amor por una noche en brazos de un Dios Griego -¿por qué no?- le devolvió una mirada de camaradería, que él entendió perfectamente.
-Iré a la fiesta contigo y seré tu cortesana. Contestó mientras bebía otro pequeño vaso de Ouzo
Dimitry, sonrió complacido y le tomó del brazo. Ambos retornaron a sus asientos. Esta vez algo había cambiado. Antes de sentarse Isabel, pudo ver, dos filas más atrás al misterioso hombre de la tarde, le miraba con más intensidad, su piel sonrojada –tal vez por el sol recibido- hacía que sus ojos azules semejarán al color del Egeo. El tiempo pareció detenerse por un momento.
-¿Sucede algo Isabel? Preguntó el joven
-No sucede nada. Dijo ella, tomando asiento
La ópera culminó. El desenlace, sublime a pesar de la eterna soledad de Hoffmann. Cosa que ya no causó alguna emoción en Isabel.
Al final todo fue aplausos y luego, la marabunta de gente que hablaba en un murmullo que se hacía cada vez más intenso. Dimitri, le tomó del brazo y ella lo permitió. Le pidió que fueran a la parte alta de la Isla; allí habría comida y bebida para todos los invitados. En verdad Isabel comenzaba a sentir algo de hambre, pero no era lo más importante en este momento.
Un grupo de gente, comenzó el ascenso. Todos charlaban amenamente. Isabel, pudo percibir que se trataba de personas de diferentes países, aunque el inglés era el idioma más hablado. Estaba atontada y no quería perder detalle del momento para poder recordarlo perfectamente.
En lo que llamaríamos la cima de Ydra, existe una pequeña iglesia, desde donde se divisa gran parte de la Isla; justo más arriba, una mansión mediterránea, les ofrecía a los invitados, un camino de cipreses, que se hacia más presente por el suave viento proveniente del mar. Un hermoso jardín se encontraba iluminado por antorchas.
-Debemos ir por las mascaras Isabel. Dijo apresurando el paso Dimitri
-¿Mascarás? Preguntó ella, algo sorprendida -¿No es carnaval?
Varias mesas con manteles azul profundo y cirios encendidos en sendos candelabros, mostraban una variedad infinita de antifaces. Dimitri, eligió uno que solo cubría sus ojos y por nariz, poseía un largo y fálico pico. Isabel, no dijo nada, pero se sintió estimulada, mucho más de lo normal. Ella eligió uno estilo japonés que ocultaba solo parte de su rostro.
Un salón inmenso y despejado al más estilo griego les recibió, solo habían fogatas en hermosos recipientes, que semejaban a los de los templos en la antigüedad. Mayordomos corpulentos a medio vestir, tan solo con los llamados taparrabos de estilo helénico. Dimitri, tomó dos copas de vino espumoso griego; ella lo recibió con encanto. Lo necesitaba, experimentaba una fuerza en su interior, inquietante, pero placentera. Se encontraba en una especie de Edén, dónde nada faltaba, incluso mesas llenas de frutas y comida, le recordaban a los banquetes dados por los emperadores. Terminó su copa casi de un solo sorbo, pero antes de tragar el último poco de licor, Dimitri, le pidió, que lo guardará para él y lo vaciará con un beso dentro de su boca…

30 may 2007 | 06:33 PM
Algo está cambiando en Isabel. Pero me gusta que se sumerga en la mágia de las noches griegas. Espero que el hombre misterioso de ojos azules no la haga dar marcha atras a las sensaciones que seguro vivirá a partir de ahora. No se, no se...espero que todo se desarrolle como ella espera
Un saludo
30 may 2007 | 06:48 PM
* Otto, ahora ella debe enfrentarse a si misma. Esto es lo peor que le puede suceder a alguien. Gracias por tu comentario, siempre a primero.
Un abrazo
30 may 2007 | 08:17 PM
Uy Antonio como esta la cosa, pues nada a ver que desenlace tiene, por fin llego la opera y la verdad que no esta decepcionando, todo lo contrario, tendra que enfrentarse a su realidad ....
Un beso
Saludos
30 may 2007 | 08:19 PM
* Anttonella, ya me dejas tu primer "uy", ya la ópera ha terminado y entre brindis se ha llegado a una fiesta que nos deja mucho que comentar.
Besos
30 may 2007 | 11:50 PM
Antonio, echo mucho de menos la calma a la que nos invitas en cada una de tus historias... Estoy almacenando Grecia para un momento de inspiración y tiempo que tenga, pero sigo asomándome por aquí un poquito, sigo atento a tus escritos -aunque ahora leo más que nada los comentarios- y también espero que estés muy requetebien... Pero yo no había venido a comentar nada de esto, mira que me enrollo.
LOULA!! Te has puesto la perrita de Pocoyó!! Ahora sí que te has ganado un par de puntos positivos... jejeje. Muy pero que muy bien. Un abrazote grande, y estamos por aquí...
31 may 2007 | 09:06 AM
* Poedia, que lastima que no estés en buen momento de lectura. Bueno pronto volverás nuevamente. Se extrañan tus comentarios. Si he puesto esta imagen porque me gusta un montón.
Abrazos.
31 may 2007 | 12:16 PM
Guau!!!! como me gusta la última frase!!!!
Que romántico???
Hay que aprovechar la ocasión.... Isabel, espabila!!!
UN ABRAZO
P.D. esto está tremendo de interesante!!!
31 may 2007 | 12:26 PM
Ouuu que fuerte!... Me encanta Antonio... Al principio el personaje del barco parece que va a aparecer más, pero no, uno nuevo con el que es imposible que pase nada por diferencia de edad entra en juego. La química de la historia es magnifica por lo que se te olvida el personaje del barco y sin embargo tres capítulos más tarde haces que aparezca de nuevo... Ahora todo lo que está sucediendo es muy extraño, aunque la historia me está encantado... por un momento al leer lo de las mascaras el salón vació con fuegos y la poca ropa del servicio, me ha venido a la mente “Eyes Wide Shut”, de Stanley Kubrick.
Qué tengas un lindo jueves!
Un besito!!
31 may 2007 | 12:27 PM
Se me olvidó comentar decir que me ha encanado "... Terminó su copa casi de un solo sorbo, pero antes de tragar el último poco de licor, Dimitry, le pidió, que lo guardará para él y lo vaciará con un beso dentro de su boca…", realmente excitante... ;-)
31 may 2007 | 01:06 PM
Este giro en la historia me ha pillado desprevenida, no me lo esperaba para nada (de eso se trataba, supongo). Cuando pensaba que el misterioso hombre de ojos azules iba a cobrar protagonismo aparece Dimitry y la lleva a una fiesta de máscaras en la cima de Ydra -¿casualidad?, lo dudo- que me ha hecho recordar las antiguas bacanales (ais, esos mayordomos corpulentos con taparrabos helénicos).
Por cierto, la parte en la que el misterioso de ojos azules se pone rojo –tal vez por el sol recibido- me ha parecido muy irónica, no será, más bien, que se puso rojo de envidia? Jajaja.
El siguiente capítulo no me lo pierdo, esto está al rojo vivo: ni de sol ni de envidia pero si de curiosidad.
Musus.
31 may 2007 | 10:06 PM
* Cris*, si que la cosa se pone interesante, aún sin escribir el próximo, pero pronto saldrá. Besos.
* Anita, me gusta ser inpredecible en mis historias -lo más que puedo- es por ello que ahora sucederán muchas cosas, a ver qué pasa mañana. Besos
* Mafalda, así exactamente, bacanales, donde se prueba todo sin mucho temor... Musus
Besos
31 may 2007 | 10:18 PM
Bien lanzado el Dimitri, Antonio. Para ser tan jovencito ni conoce la timidez ni pierde tiempo, si el extraño del barco no se avispa lo van a dejar como "los sapos observando a las gallinas", ja, ja. Muy interesante el relato.
31 may 2007 | 10:35 PM
* Madeleine, así es el comportamiento de los jovenes europeos -no todos- pero si una gran mayoría, no vuelan porque la gasolina de avión les produce alergia, sino...
Besos
1 jun 2007 | 12:36 AM
Hola Antonio,
Ya he vuelto de Roma y he pasado 4 días inolvidables. He podido ver muchas cosas, sobre todo mucho arte y he disfrutado muchísimo del estupendo ambiente, la gastronomía etc...
Tu historia se está poniendo muy interesante y algo romántica. Me hace pensar que en la ficción puede pasar de todo. Se puede recrear la realidad y al mismo tiempo nos sirve de evasión. Está bien dejar volar la imaginación.
Me llama la atención que Isabel entable amistad con un desconocido (Dimitri) y me pregunto: ¿que pasará?. Personalmente en el mundo real no me suelo fiar de los desconocidos ni de las apariencias, voy con cuidado. ¿tu que opinas?...
Besos,
1 jun 2007 | 09:15 AM
Hoy empiezo a leerlo, voy con retraso, pido escusas... me dedicaré.
Un saludo
raúl
1 jun 2007 | 10:57 AM
Feliz fin de semana para ti, amigo incondicional......y un gran abrazo
1 jun 2007 | 02:07 PM
* Pilar, tienes mucha razón en lo que dices. En la ficción todo puede suceder -haces de Dios- o algo parecido. Haces bien en no ser tan confiada, el caso de Isabel, es muy situacional, en una isla pequeña y quiere experimentar cosas, que no ha vivido. Besos
* Raul, me alegra tu visita y gracias por leerme. Abrazo.
* Amiga mía, gracias, deseo que tengas un buen fin de semana también. Besos
1 jun 2007 | 03:21 PM
Es fiesta promete ser de lo más excitante, y ese entorno es mágico.... Me ha encantado el detalle de las máscaras.
Entre que ya había bebido un poco y el vino espumoso que está tomando ahora, me parece que Isabel va a poder desinhibirse para vivir todo lo que hasta ahora no ha vivido.. Una ocasión de oro, espero que apreveche para dejarse envolver por la vorágine sensorial en que ahora mismo está inmersa.
Un beso.
1 jun 2007 | 05:34 PM
* Ren, creo que ella ha aparecido en el mejor momento, justo cuando la fiesta se celebró. Un culto a los sentidos.
Besos
2 jun 2007 | 04:36 AM
Ja, ja, Antonio, no me digas, así es la cosa? Me parece que ando desactualizada. Con razón mi hermano me decía un día que mis sobrinos podrían darnos a todos cartilla. Por lo que veo los chicos ahora son "aguilas despeinadas"! Muy interesante. Lo estoy disfrutando mucho.
2 jun 2007 | 09:33 AM
Ay, a mí me gusta el hombre misterioso...coñe, no se será el ex disfrazado ¿no?...
Qué alucinante lo del baile de máscaras...la música y los vestidos...y eso de pasarse la bebida, jajajaj!!! me encanta!!!...y la comida masticada ...hay que querer mucho para hacerlo...ay!!! cuanta comida, que jambre!!
2 jun 2007 | 01:48 PM
* Sarita, nuestra amiga Mafalda lo llamó Bacanal, me gusta esa palabra. Besos