Venecia I… “Una Historia”
En honor a la verdad, debo excusarme con todos vosotros antes de empezar a contar esta historia. No sé, el por qué. Pero se trata de esas necesidades básicas que tenemos como humanos.
Todo comenzó con aquella extraña llamada en la mañana de ayer, un misterioso hombre con el que me encontré ésta misma tarde, tenía una proposición para mí. No me culpéis de ingrato y de echar a un lado mis ilusiones –a veces pasajeras- y movidas por un puñado de sentimientos que se desvanecen con el ritmo de los minutos. Volviendo al tema, este hombre, tendría al menos unos cincuenta y tantos años –no estoy seguro-, él, había leído algunos artículos míos publicados en el viejo periódico de la universidad, inclusomuchos eran del año pasado, pero aún así, él parecía interesado en lo que solo consideré bodrios literarios o intentos de escritor atormentado.
Al llegar al lugar pautado, él, bebía un café con cierta premura –esto me pareció-, me pidió que tomará asiento y directamente me propuso si deseaba escribir una novela; las condiciones eran muy claras, me trasladaría a vivir a Venecia durante un año, estadía pagada y no se me permitía escribir en un ordenador, sino en una vieja Remington, tendría los folios que fuesen necesario y debía tener una ortografía estrictamente elegante, sin tachaduras, y no mantener las hojas mucho tiempo en mis manos para evitar manchas de sudor o algo que se le parezca. Era realmente extraño, pero la idea de poder vivir en tan hermosa ciudad, me seducía –creo que a cualquiera de vosotros, le sucedería lo mismo- los humanos somos muy predecibles o en el peor de los casos tenemos un precio y yo acepté este.
Firmé un pequeño contracto por mi silencio y a cambio recibí una libreta bancaría con una tarjeta a mi nombre, allí cada mes, sería depositada la mesada, para cubrir mis gastos y el pago sería al terminar la novela, con un adelanto a los seis meses, previo envío de mi trabajo, también boletos para el vuelo. Lo que no terminaba de comprender, era por qué había sido elegido. Un treintañero aficionado a la literatura y con unos cuantos rechazos a sus espaldas de varias editoriales por su trabajo –era todo un enigma- pero sin mediar condiciones sucumbí ante la oferta, a lo mejor luego podría obtener ayuda para mi ansiada publicación. Esto, no lo sabía ni yo mismo. La aventura apenas comenzaba…











eltioantonio dijo
* Me lanzó en la travesía de una nueva historia. En un café - librería y con una cantidad de ruido a mi alrededor a pesar de los cascos en las orejas, he aquí el primer episodio.
Quiero dedicar la historia a Anttonella, por su paciencia y sus largas tertulias telefónicas y su afán de motivarme en mi pasión literaria. Aquí tu deseo, una historia en la ciudad que fue la gran sala de fiestas de Europa.
Saludos a todos.
16 Octubre 2007 | 07:46 PM