Hace unas horas atrás, cuando bajaba camino a este café, en la Calle Ferrán en Barcelona. Pude ver cómo una chica maquillaba su rostro, para transformarse en el payaso que alegraría la tarde a unos cuantos en esta concurrida vía. No me detuve a observarle, parecía que sabía lo que cruzaba por su mente. Concentrada en su tarea, tan solo me dio tiempo de darle un vistazo. Pensaba aún en los animales –aves- sobre todo, que permanecen encerradas para ser vendidas y con el asombro de que aún sucedan estas cosas, –en fin- ya ha pasado cierto tiempo y como pueden ver estoy pensando en ello todavía.

No era esto lo que deseaba escribir, llevo unos días dándole vueltas, cómo escribir este post y fue por ello que decidí salir y esperar que mis dedos comiencen a teclear, y a ver qué sale. Son muchas las historias que pueden ser contadas, a cada momento, se me ocurren miles de ideas –pero solo la inicial- como casi siempre y a medida que escribo voy desarrollando la historia, en la que vosotros juegan el papel más importante, transmitiéndome vuestras emociones, que me hacen ir por caminos diferentes en la redacción, pero sin duda, mi disfrute esta sencillamente en vuestro gozo. He tenido unos días de descanso, he leído algunos libros que han sido de mi agrado y sin poder encender mi ordenador en el avión para escribir las miles de palabras que cruzan mi mente cada vez que viajo -una pena- porque no me agrada escribir a mano, padezco de algo muy extraño, al estar pendiente de la calidad de mi caligrafía me olvido de la esencia de la palabra, que es lo que interesa.

En fin sin más vueltas, quiero que vosotros seáis quienes elijan la ciudad, y algunas características de los personajes, quién obtenga más puntos en los comentarios, será la elegida. Os doy algunas opciones citadinas para elegir: Lisboa, Estambul –otra vez-, Dublín o Buenos Aires. Los personajes mixtos, solo hombres o solo mujeres.

Vosotros tenéis la última palabra…