Se metió rápidamente en la ducha y abrió el grifo. Cerró sus ojos y sintió el agua fresca en todo su cuerpo. Luego se dispuso a enjabonarse y en pocos segundos, era un todo de espuma perfumada a limón, –era su favorito- para luego dejar fluir el agua, aclarando la misma. Después, lo de siempre, secarse muy bien y pulverizar “Eau de Verveine” sobre su torso. Una camiseta, un vaquero y cómodos zapatos, era todo lo que necesitaba. Tomó su bolso y bebió un poco de zumo de naranja, directamente del bote, lo colocó de nuevo en la nevera y salió, llegaba tarde; y sólo falta esto para que sucedan más contratiempos; tuvo que regresar una vez, había cerrado su puerta. La radio se quedo encendida. Dejó caer el bolso de su hombro y corrió hacía el baño nuevamente donde se encontraba el transistor apagándolo sin más, luego hizo lo mismo que antes.
Vivía en la sexta planta, en un pequeño piso de unos 50 metros cuadrados, con lo básico y una pequeña terraza; que le permitía tener una aceptable vista de su ciudad. Lo peor, era cuando regresaba cansado y debía subir los escalones uno a uno hasta su apartamento. Los mismos eran muy pequeños y angostos, de vieja madera incrustada en una base de cemento coloreado de rojo; el mismo usado en la cenefa estampada sobre la pared beige, que mostraba el desgaste de los años y simulaba muy bien un estuco que nunca llego a ser. Al pasar por la quinta planta pudo escuchar a Maxime Sullivan con su “When your lovers has gone”, era el favorito de su buena amiga María, una anciana viuda, adicta a la buena música de años atrás, lo que hoy llamaríamos “Old Days”. Su esposo muerto en la guerra; en un lugar, del que ella misma no sabía precisar o no deseaba saber.
La noticia llego cuando se encontraba refugiada en París. Un militar desconocido, trajo con sí, una lista de los caídos a éste sitio, donde ella se encontraba. Enviaban mensajeros a todos los albergues, de esta manera los familiares en caso de existir, recibirían las malas nuevas. Era una especie de refugio improvisado, enclavado en el barrio de Montmatre. Al leer, aquel hombre -al que recordaba perfectamente- el nombre de su querido esposo sintió una mala corazonada, al comprobar y hablar con el recadero, vio que era cierto y rompió a llorar, sabía cual sería su realidad de allí en adelante.
Tom quiso llamar a la puerta; levanto la mano para llamar a su puerta, a ver si tenía basura, que él, pudiera tirar y así ayudarle como siempre. Pero no quiso interrumpir sus recuerdos y percibió una vez más, lo dura que era la soledad.
Tom Brand: I

12 sep 2008 | 11:34 AM
antonio por que me está dando que los vecinos se ván a dar compañia, de esa con intensidad, jajajajajajajaja.
muy interesante, no tardes una semana en seguir.
un besito.
12 sep 2008 | 12:10 PM
* Marg, no olvides que Tom nuestro personaje, tiene 23 años y María lo ha pasado mal, así que ya veremos que sucede.
Un abrazo.
12 sep 2008 | 12:25 PM
jajajajajaja, la edad no importa.........
espero impaciente.
un besito tito toni.
12 sep 2008 | 12:33 PM
Como siempre la difícil facilidad con la que nos presentas los personajes.
A la espera de lo que pueda venir, que seguro nos enganchará.
Un abrazo.
12 sep 2008 | 06:29 PM
Que bien relatas la soledad de María, una mujer mayor que perdió lo que más quería en este mundo y que se encontró sobreviviendo en él sin más compañía que su tristeza y su soledad….y bueno la de algún vecino caritativo como Tom….que de esos ciertamente ya quedan muy pocos.
Un abrazo Antonio….que me alegra mucho volver a leerte
12 sep 2008 | 07:09 PM
hola antonio!!! que bueno que hayas vuelto con tus hermosas historias y tu manera de escribir tan adictivas y apasionada.
"lo dura que es la soledad", gran final para esta parte de la historia. Es verdad que a veces duele pero tenemos que aprender a ser amigos de ella.
Besos
13 sep 2008 | 05:36 AM
Mi querido Antonio
Esta historia promete algunas sorpresitas, y como para mi no hay nada más adictivo que tus historias, aquí me tendrás....
Ya veremos que pasa entre estos vecinos y Tom.....
Besos angelicales.............
13 sep 2008 | 09:08 AM
Ohh Montmatre, me encanta ese barrio. Bueno... me encanta París entero. A ver que nos depara el futuro de esta historia. La ilustración como siempre, insuperable.
Abrazos
13 sep 2008 | 12:22 PM
* Marg, sé que no importa, es la verdad, pero a veces... Saludos.
* Jotatrujillo, amigo, con esta historia, me he tenido que divorciar mentalmente de otras que no terminado y que escribo en secreto; vamos a ver qué sale de éstos personajes. Un abrazo.
* Trini, eres muy especial en lo que comentas, esperemos que hayan muchos Tom en este mundo que cada día promete ser duro, así sin más. ¿Vamos a ver qué sucede?. Besos.
* Renaciendo, gracias por tus palabras. Si, que es dura la soledad y tal vez con ella, somos afortunados, así valoramos una compañia que a lo mejor no le damos importancia en otros tiempos. Besos.
* Querida Alicia, a ver qué sucede, tan sólo tengo un pequeño esquema en mi cabeza, que puede cambiar de un momento a otro, todo depende de mi estado de ánimo o no sé, del momento. Besos.
* Querido Otto, si, ha sido en Montmatre, donde María recibió la noticia, aunque no hay una ciudad en ésta historia, tal vez es "Nunca Jamás". Un abrazo.
13 sep 2008 | 07:59 PM
Que bien volverte a ver!!! La verdad es que he entrado poco, en el blog.
Me alegro de tenerte otra vez por aquí!!!
Un abrazo
13 sep 2008 | 08:47 PM
* Cris*, muy buenas nuevas, me alegra mucho que estés bien.
Saludos.
13 sep 2008 | 10:06 PM
Vaya, es la primera vez que leo tu blog pero estoy segura de que volveré. Quiero saber como continúa la historia. Escribes muy bien.
Un saludo.
AZUL
14 sep 2008 | 01:43 PM
* Azul, eres bienvenida cada vez que desees visitar mi blog.
Un saludo.
20 sep 2008 | 09:04 PM
Ahí vamos con la historia de Brand. Siempre enganchjas al lector.
Saludos Argivo
30 sep 2008 | 03:37 AM
Pobre maria, la soledad es muy dura....
He comenzado a leer la historia desde el principio, y me estoy deleitando con ella, el personanaje de tom me parece un chico muy noble...
besos
30 sep 2008 | 06:04 PM
*Argivo, después de una noche de resaca viajera, con vuelo nocturno, grato desde Barcelona, después llegar a tierras griegas con algo de frío, pero con buen gusto en la boca. Saludos.
* Carmen, la soledad a veces sirve para reencontrarnos y saber quienes somos en realidad. Besos
2 oct 2008 | 05:26 PM
Estas en lo cierto, hay momentos para todo, hasata para estar solos y reencontrarnos
besos
2 oct 2008 | 08:28 PM
* Carmen, son muy necesarios muy indispensables. Besos