Tom Brand IV…
Sus pensamientos parecían no detenerse -ya sé, que a todos nos pasa- pero Tom, tiene una particularidad especial, estaba por el detalle, por la búsqueda de lo real -qué si la luz cubre de aquella manera; que la forma como el viento golpea su cara y pare de contar- todo por lograr el más fiable parecido a la realidad y adornarlo con detalles de ficción que su cabeza inquieta hallaba en su imaginación.
Por tener su mente en otro lado, a veces se perdía de los detalles interesantes que tiene la vida misma en lo personal y esa fue la razón, por la que no vio, cuando una madre se cruzaba en su camino con su pequeño niño muy cerca de la escuela, que estaba a mitad de camino. Tuvo que girar rápidamente y perdió el control de la bicicleta, cayendo al suelo estrepitosamente. Todo, incluido su bolso a cuestas fue a parar lejos de él. Sintió un fuerte dolor en su brazo derecho. Cuando intentó incorporarse el daño en el brazo, no se lo permitió. La madre que aún estaba asustada con su chiquillo en brazos, le miraba con asombro y rabia, pero al caer en cuenta que Tom, se encontraba mal, se acercó deprisa para ver qué le sucedía.
-¿Estás bien, se ha hecho daño?
-¡Es mi brazo, me duele una barbaridad, no puedo moverlo! Dijo Tom, conteniendo el llanto. –Duele un montón, creo que me he lesionado
-¿Quiere que llame a una ambulancia? Dijo la mujer –No puedo llevarle al hospital ahora, lo siento, pero si usted quiere puedo llamar a al ambulancia. Repitió nuevamente.
-¡No!... Ya me las arreglo sólo, puedo acercarme al hospital, esta muy cerca de aquí, puedo ir en un taxi.
-Permítame ayudarle con la bicicleta, si me deja el seguro, podré atarla aquí y así no la perderás. Insistió la mujer.
La mujer que debía tener unos 36 años, había dejado a su niño en el suelo y tomó la bicicleta para colocarla en un pequeño andamio fijo que estaba frente a la escuela.
-Nadie te la cojera de aquí, ha quedado bien segura. Dijo, mientras que le miraba. –¿Quiere que llame a una ambulancia?
-No gracias, tomaré un taxi e iré al hospital. Dijo Tom, con semblante dolido –Todo estará bien, no se preocupe.





ottoottotre dijo
Uysss, espero que Tom sea zurdo. Menudo contratiempo aunque todo lo que nos sucede en la vida tiene un porque Seguro que de esa experiencia saca algo para una historia.
Abrazos
16 Septiembre 2008 | 06:36 PM