Praga III… “El Escritor”
Hernann, se puso de pie al ver que el metro se detuvo en la estación de Zelivského, ansioso y raramente excitado, salió al pasillo principal de la estación que unía las dos direcciones del tren. Un color de luz ámbar y paredes adornadas con cristales, semejantes a botellas cilíndricas cubrían toda la pared, todo era austero e industrial para su gusto, con cierta reminiscencia de los tiempos comunistas.
Tomó la escalera eléctrica principal larga y ascendente que le llevó hasta el vestíbulo de la estación, contaba con tres salidas diferentes, deseaba encontrar la acertada, la que le conducía al lugar más ansiado en su expedición por la ciudad de Praga.
Cementerio, le pareció leer en checo y fue en esa dirección, acertadamente al llegar arriba pudo ver un gran Menorah de hierro como monumento principal y supo que está era la correcta. Enfrente una gran extensión de terreno dejaba ver el nuevo cementerio judío de la ciudad, cruzó el pequeño portal, donde se encontraba el horario del camposanto. Un viejo guardián con una kipá que cubría su perfecta calva, le recibió amablemente, tratando de venderle guías del lugar en todos los idiomas, Hernann, no quiso comprar alguna, sólo se hizo con una postal del lugar y dirigiéndole una mirada hizo la pregunta que llevaba días en su cabeza.
-¿Puede decirme, dónde se encuentra la tumba de Frank Kafka?
El viejo hombre, le pidió que le siguiera e indicándole en un simple bosquejo hecho a mano del cementerio, que yacía colgado en la pared, le señaló con el dedo, dónde se encontraba la tumba del estimable escritor. Hernann, se despidió rápidamente del celador, dándole las gracias y apresuró su paso en la búsqueda del lugar.







eltioantonio dijo
* Este post lo publico directamente desde el Host de La Coctelera, así que es un momento histórico.
Un abrazo, desde aquí en Madrid.
Estos chicos son una maravilla. Somos muy afortunados en pertenecer a esta familia.
24 Octubre 2008 | 12:35 PM