¿Crees que soy sexy?...
"El lector debe ser un amante y tiene que querer meterse dentro. Luego hay que follárselo. Hay que fingir que todo el proceso es como hacer el amor"...
-¿Para qué lees tanto? Dice Lilja mientras broncea toda su existencia en la proa de mi yate.
-¡Porque me gusta preciosa!.. -¿Pero de qué sirve eso?.. Ella replica. Le miro y permanezco en silencio. Le miro con lujuria. Ella sabe que soy su esclavo para lo que ella desee.
Se da la vuelta y se coloca de cara al sol. Mientras que se ajusta el bañador.
Ahora esta más guapa y feliz. El último regalo han sido un par de hermosas tetas, tal y cómo ella las quería y con las que puedo jugar cuando me da la gana, porque en parte son mías.
Ella, bebe su cosmopolita y se lame los labios, tragando el resto que ha quedado fuera de su boca. Sonríe y su cabello dorado reluce recogido en una cola pretenciosa, que le aniña mucho más. Tiene tan solo 20 años y repite que me ama –yo le creo, trato de creerle- soy un hombre maduro, más bien tirando a viejo. Con 67 años, no es mucho lo que se pueda hacer, pero afortunadamente soy rico y ese poder si que es inmortal, para quien lo posee.
Ella, ha dejado de tomar el sol. Se para frente a mí y ajusta su bikini; tanto que parece que lo introduce en medio de su pequeño sexo. Sonríe. Es lo mejor que sabe hacer a parte de mimarme.
Quita el libro de entre mis manos. Lo sostiene con su brazo derecho junto a su pecho mientras que mete su dedo índice en su boca, el cual lame sin parar.
Le digo que deseo continuar leyendo. Pero ella, dice que eso no sirve de nada. Que ella no ha necesitado ir a la escuela, para conseguir lo que ha querido.
Sonrío y callo. Ella no sabe nada de la vida –pienso para mis adentros-. No sabe que el haber estudiado y forjarme una carrera me ha dotado de conocimientos para ser un exitoso político y banquero. Que soy un diestro mentiroso; pero que ella, derrumba sin piedad al mirarle.
Coloca el libro a un lado. Lejos de mi alcance y se da vuelta como si quisiera recoger algo y pone ambas manos encima de sus tiernos glúteos y los acaricia. Mientras tanto sudo como un perro y mi bañador se esta ajustando más de lo debido en su parte delantera. Ya que la trasera da un poco de lastima.
Ella, se levanta y camina hacia la proa del yate y levantando ambos brazos y colocándolos sobre su nuca expresa: ¡Todo es tan azul!...










An dijo
Las mujeres an sido la perdición de muchos hombres...a ver donde conduce el tiempo esta pareja que as creado. Y por cierto...enhorabuena por tu segunda posición...yo ni me moleste en mirar donde quede :) Saúdos e apertas a moreas
17 Noviembre 2008 | 07:29 PM