La Coctelera

Blogkowski

¡Historias Urbanas en Ciudades Llamadas Cosmopolitas!

20 Enero 2009

Sevilla II... "Vivaldi"

Puso sus cascos en las orejas y pensó en disfrutar un poco de su “Sposa son desprezzata”. Esta le trajo recuerdos gratos de su infancia en su barrio londinense de Bloomsbury. Las reuniones a la que su madre le llevaba cada día, luego de la escuela; donde literatos y aprendices, se confabulaban para charlar de sus escritos y sueños. Olor a libros, tabaco y ópera, eran los dueños del lugar. Permanecía sentado con un pequeño libro de Dickens, editado en colores. Que no dejaba nunca a un lado. Le agradaban los dibujos que representaban a Oliver Twist, en sus aventuras. Solía soñar que era él. Le hubiese gustado que su madre le llamara de esa manera y no Orlando, pero su amor al maestro inglés pudo sobre todos los demás apelativos. Luego se daba de espaldas a la multitud y miraba a través del cristal y veía caer la nieve en los inviernos que tanto amaba y allí con cada copo su imaginación echaba a volar. Nunca lo había retratado en ninguno de sus cuentos publicados. Era algo que guardaba dentro de sí. Era de esos simples secretos que no queremos compartir con nadie, por lo hermoso que nos parece.

Estaba abstraído de todo. Aquellos años fueron los mejores. Luego de regreso a casa, ya casi de noche. Su madre repetía siempre que le gustaría que él fuera como sus amigos.

-Orlando, es importante que leas mucho y explores dentro de los grandes de las letras Solía hablar de una manera extraña, cuando salíamos de aquel lugar. Usaba un vocabulario que a veces no entendía; pero que ella luego explicaba con exactitud. Extraño ser. Una mujer obrera de fábrica que sólo asistió a la primaria y un poco más.

Una vez en casa, le premiaba con una taza de chocolate caliente y algunas creps rellenas de mermeladas con queso, hechas por ella misma –él se sentía feliz- después unos sonetos de Shakespeare antes de dormir. Con su dulce voz, esmerada con ahínco en la perfecta pronunciación.

Sufría de esas largas ausencias llenas de remembranzas con una facilidad exquisita para evocar viejos tiempos. Muchos le habían tildado de solipsismo, pero no era así. Tan sólo se dedicaba a evocar en sus pensamientos viejos escritos de grandes literatos, como un simple ejercicio de memoria.

Sevilla: I

Tags: sevilla

servido por eltioantonio 12 comentarios compártelo

12 comentarios · Escribe aquí tu comentario

jotatrujillo

jotatrujillo dijo

Opera, Dickens, sonetos de Shakespeare, vocabulario rebuscado y perfecta dicción, deben darle una cierta peculiaridad a la juventud del personaje, que no sabemos como conllevará en su edad actual... y en Sevilla.
Un abrazo, amigo.

20 Enero 2009 | 06:31 PM

eltioantonio

eltioantonio dijo

* JT, del saber popular es: Lo que comemos de niño, se reflejará en la vida adulta. Nuestro chico, un adulto con una pasión por descubrir.

Un abrazo:

Antonio

20 Enero 2009 | 06:54 PM

torredembarra-gay

torredembarra-gay dijo

Hola:

Primero de todo , gracias porque as vuelto ha escribir nuevos relatos e historias

Me ha encantado espero tercera parte , que hermosa la frase

Era de esos simples secretos que no queremos compartir con nadie, por lo hermoso que nos parece.

Un abrazo

Juan

21 Enero 2009 | 03:48 AM

An

An dijo

interesante, el solipsismo implica un cierto grado de radicalidad y egoismo, pero en el fondo el solo se siente un naufrago por un mar de letras, quizas a nosotros nos pase lo mismo, la malloria ignoramos a tus otros lectores existiendo solo nostros pero en el fondo somos naufragos por tus letras, a ver por donde gira la espera de este caballero ingles. Saúdos e apertas

21 Enero 2009 | 11:15 AM

eltioantonio

eltioantonio dijo

* Juan, es una frase muy cierta. A lo mejor si la compartimos pudiera perder el encanto del secreto, como si de un juego de niños se tratara. Abrazos.

* An, muy cierto lo que dices. Tal vez vivir en un mundo muy tuyo es una especie de solipsismo, solo que cuando abres la puerta y lo compartes puede ser maravilloso. Abrazos amigo.

Antonio

21 Enero 2009 | 11:38 AM

sarahsweetsarah

sarahsweetsarah dijo

Qué genial la música que nos has regalado Anto...y que perfil tiene más egypcio la diva...apetece dibujarlo!!

Me gustan los sonetos del loco inglés...y el nombre de Orlando, me recuerda al tomate frito que mi mami le echaba a los espaguetis.

Bueno, y que es lo que la tardona le tenía que traer?

ver caer la nieve a través de los cristales...qué bonito!

otro beso...ays....yo aquí comiendome un bocata de pan bimbo con nocilla y tu hablandome de chocolatito caliente y creps caseras con quesito y mermelada....de albaricoque?...no tienes perdón como diría pitt

22 Enero 2009 | 05:19 PM

marg

marg dijo

Bueno de momento lo que está muy claro es que Orlando tuvo una infancia feliz con esa mami quela vida le regaló.
La señora tenia gustos exquisitos y los transmitia al hijo, interesantisimo.

Me gusta tu historia.

Un saludo con cariño.

22 Enero 2009 | 07:34 PM

sergio edgardo malfe

sergio edgardo malfe dijo

Orlando estaba confiando en ese encuentro, en tu "Sevilla 1". Y me decías de los literatos en tu comentario para mi "Disertación...". Así se da un particular ensamble de ideas, Antonio; porque justamente pensaba yo en levantar a web una "Aguafuerte Porteña", de Roberto Arlt, sobre "Por algo somos desconfiados", que no está aún en acceso directo. Emprendo en la coincidencia la transcripción desde un libro, reanimado por tus precisas palabras sobre las mias. Todos somos uno; ¿qué duda cabe?

22 Enero 2009 | 07:39 PM

samar-kanda

samar-kanda dijo

Ais, Antonio, bucólino que nos salió el chico. A ver que pasa con él e Isabel que me quedé con ganas de saber si se presenta o no.

Muxuak.

22 Enero 2009 | 08:26 PM

eltioantonio

eltioantonio dijo

* Sarita mía, nuestro chico, ha tenido una madre que le ha proporcionado una vida artistica -si se quiere- que ha condicionado su manera de ser como adulto. Me agrada que sea así, Orlando, es un perseverante cuando desea algo -a mi impresión- y al igual que cuando era niño, sabe portarse bien para esperar su dulce premio. Me encanta imaginar caer nieve, estar allí comiendo nutela con un té caliente, buena música y a escribir. Es un ideal de felicidad, al menos para mi, me gusta. Besos.

* Marga, se es afortunado cuando se tiene un progenitor de éste calibre y más aún cuando sabes aprovecharlo sacando lo mejor de él. Tal vez, nuestro Orlando, así lo ha hecho. Besos.

* Sergio, lo bueno de las letras siempre ha sido que ha unido a muchas personas, sin ni siquiera tener que ponerlas una frente a otra, en un sólo pensamiento y sentir. Esa es universalidad de la literatura. Abrazo.

* Vero querida, si es un poco bucólico, en sus remembranzas. Ya verás el día de hoy, qué pasa -debo terminarlo- es un secreto. Musus.

Antonio

23 Enero 2009 | 10:05 AM

Trini

Trini dijo

Ay Antonio, que maravillosa sensibilidad la de la madre de Orlando y lo bien que supo trasmitirla a nuestro amigo. Y que maravillosas sensacones amparadas por el olor de libros, tabaco y ópera.....acompañadas de chocolate caliente y filloas rellenas de mermelada.

Saludos dulces

8 Febrero 2009 | 05:46 PM

eltioantonio

eltioantonio dijo

* Trini, los sentimientos vividos de niño siempre permanecen en nuestra memoria, incluso los olores y sabores.

Besos.

Antonio

8 Febrero 2009 | 11:40 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

"Un hombre el cual después de tanto leer se le da por escribir lo que piensa"


Antonio Alviárez Mendoza
"Reservados Derechos de Autor"

Counter Free Site Counter


Premios 20Blogs
"2º Lugar en Ficción 2008"


Premios 20Blogs

Fotos

eltioantonio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera