Sevilla V... "Amor Platónico"
Volvió con dos cervezas y tomó asiento de nuevo. Golpeó con la suya la de ella como gesto de complicidad. Ella, sonrió.
-Perdona Orlando, pero estoy muy nerviosa con esto. ¿Si quieres puedo devolverte el dinero y lo dejamos?
-¡NO, Isabel!... Respondió Orlando tomándole las manos. –Ya lo hemos empezado y quiero ese manuscrito, así sea la última cosa que haga en mi vida.
Ella, le miraba con asombro –cómo se puede ser tan cabezón- pensaba para sí misma. Un chico que parece tenerlo todo y arruinarlo por un intento en algo que parecía no existir, porque ella no lo había visto, tal y como él dijo.
-Orlando, a lo mejor alguien ya lo ha robado, o puesto en otro lugar y será muy difícil encontrarlo.
-No creo. Respondió enérgicamente él. –Por lo visto ha estado allí desde hace mucho tiempo, porque parte de las hojas continuas estaban manchadas con su tinta.
-¡Querido Orlando! Replico esta vez ella, tomándole de ambas manos. –Esto se ha convertido en una especie de amor platónico del cual no se ha cumplido debidamente sus aspectos, hemos presenciado el ofrecimiento, la aceptación y aún no tenemos la devolución… -Olvídalo de una vez por todas y sigue impartiendo tus clases, que ya son famosas en la escuela de literatura. Isabel, le miraba con cierta ternura.
No creo que ella estuviera enamorada de él –lo digo de corazón- pero si que tenía ese sentimiento de simpatía que a veces es mucho más fuerte que cualquier tipo de amor y mucho más duradero también.
-Así que mi buen Orlando, debemos basarnos en las tres cualidades que hacen que nuestra vida sea mucho mejor, tal y como te lo he dicho en otras oportunidades. Él sonrió.







An dijo
Genial amigo...genial :)
29 Enero 2009 | 08:41 PM